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LA HISTORIA DE NUESTRO TEMPLO “SAN
JOSÉ OBRERO”
DE VILLA MATHIEU – CASEROS
(De 1939 a 1957 como capilla y desde 1957 como parroquia)
Nuestro templo, que actualmente luce
espléndido, tiene su propia historia. Una historia repleta
de nombres propios, de rostros, de cristianos comprometidos, de benefactores.
Desde el año 1926 las Hermanas Misioneras
de San Francisco Javier de Sáenz Peña, daban catequesis
en un galpón de Villa Mathieu, sobre el cual años más
tarde, se construiría el actual templo. Este galpón pertenecía
a la familia Ezcurra.
En 1934 se realiza en
la ciudad de Buenos Aires el CONGRESO EUCARÍSTICO INTERNACIONAL.
Este acontecimiento religioso tan trascendente despertó en muchos
jóvenes un deseo de comprometerse a trabajar por el Evangelio
y en la extensión del Reino de Dios, como dirían más
tarde. Un grupo de hombres jóvenes y mujeres, con Don JUAN PIZZARELLO
a la cabeza, acompañado por Martín Fernándes D`Oliveira,
Josefina Valmagia entre otros, empezaron a trabajar, comprometiéndose
sin miramientos.
Conocedores de la
actividad que las Hermanas de San Francisco Javier realizaban en Villa
Mathieu y sabiendo que en la zona no existía un lugar adecuado
para los oficios religiosos, deciden transformar el galpón en
una capilla. Trámites mediante, la familia Ezcurra dona la propiedad
para este fin. En 1939 Monseñor CHIMENTO, arzobispo de La Plata,
la bendice.
Utilizando la estructura
existente, en la década del `40, se empieza a construir el actual
templo. El arquitecto que estuvo frente a la obra fue el Sr. CUOMO y
el maestro mayor de obra, el Sr. JOSÉ PIRES. Aún sin concluir
la obra, en 1957 Monseñor RASPANTI, obispo de Morón, (todavía
no había sido creada la diócesis de San Martín)
la eleva a la categoría de parroquia, haciéndose cargo
de la misma el Padre Bocalandro del Pino y el 3 de mayo de 1958 se erige
canónicamente.
La terminación
del templo llevó años; los recursos siempre fueron limitados.
Recién en el año 1982 se finaliza la obra, gracias al
aporte de Don CAMILO ROSSI, un hijo de la parroquia, quien dona materiales
y mano de obra. Don SALVO y Don ANDREA, vecinos del barrio y excelentes
frentistas, realizaron la terminación del interior. Para el zócalo
del templo estaba previsto cubrirlo de mármol como el que se
encuentra en el presbiterio, pero no fue posible, cubriéndoselo
años más tarde con cerámica.
La casa parroquial
se construye a mediados de la década del ´70 con el aporte
de cursillistas y la invalorable colaboración en mano de obra
y materiales de Don Camilo Rossi .
En el espacio de la antigua casa parroquial, un lugar lúgubre
e insano, se construyó a comienzos de la década de los
´90, la actual biblioteca de la parroquia, en la que se encuentran
los libros del Padre Rafael Pazzelli.
Es preciso tener
en cuenta que los salones pertenecientes a la parroquia fueron cedidos
para que en ellos empezara a funcionar la escuela parroquial San Francisco
Javier en 1960 y que actualmente ocupa todavía el jardín
de infantes San Francisco Javier.
Los fundadores de los colegios parroquiales
fueron la Hna. Leocadia Rausch y el Padre Rafael Pazzelli.
Fuente: Epítome de la Historia de la Parroquia
- Trabajo realizado por Beatriz y Martín Asselborn |